jueves, 12 de febrero de 2015

Todos con Pilar.



Como os conté en la  entrada anterior, este domingo estuvimos con Pilar.   Pilar es la chica de Villanueva que pidió ayuda para una operación imprescindible.  Los Tréboles de Villanueva organizaron un pequeña ruta con el fin de recaudar fondos con los que colaborar.
La gente de Don Benito si se caracteriza por algo, es por su solidaridad.  Acudimos en masa. En las fotografías podéis ver a Dieztreinta, Ruteros, Cruzcambikes y alguno de ningún grupo que nos manifestamos en la rotonda de la piedra flotante antes de salir por el camino de la Zarza en dirección a Villanueva.










Paco Ayuso y El Portu


No se precisar con exactitud el numero de mtb men que nos juntamos en la piscina municipal de Villanueva de la Serena.   Pero muchos.   Mucha gente de toda la comarca que no han querido que este homenaje de apoyo a Pilar realizado por la  bicicleta de montaña fuera algo anodino. La ruta comienza.  No es una ruta clásica.  Salimos con parsimonia, controlando la velocidad en todo momento.   Transcurre por los caminos de tierra pizarrosa que llevan hasta Magacela.  En Magacela la organización nos obsequia con unas barritas energéticas y botellas de Agua.  Por supuesto nos hacemos alguna foto de más. Es que no tenemos medida.  Después del avituallamiento, en la puerta del cementerio, la ruta se rompe.  Los Ruteros emprenden camino de la Antigua.  Pedro y yo nos resistimos a venir a Magacela y no subir por lo menos el empedrado hasta la carrretera.  Eso hacemos.  Cuando llegamos de nuevo a la puerta del cementerio, lo que quedó de la ruta, emprendió el regreso.  Ya no los alcanzaremos a pesar del esfuerzo que realizamos.  Al llegar a Villanueva vemos  que la peña ha emprendido el regreso con la idea de tomar la cerveza en Don Benito.  No paramos, tomamos el camino de la ida que nos llevará hasta la Piedra de nuevo.  No paramos para tomar la cerveza.  Pedro tiene que llegar todavía hasta Medellín.  Le quedan muchos kilómetros.  En cuanto a mí, quiero llegar temprano a casa. A pesar de los reproches de Justo, la familia es lo primero.  Nosotros, el grupo, compartimos varias horas de bromas montados en la bicicleta, de charla, de buen rollo.  Lo importante es la ruta con la bicicleta.  No siempre me quedaré ni se quedaran todos, sin que ello implique que estamos enfadados, cambiados, condicionados.  ¿Somos adultos?




Nuestro amigos Los Cruzcambike de Medellín no faltaron.

Probando la bicicleta de Blas, el Lobo Solitario.

Los dieztreinta que participaron en la ruta.

Mi sobrino Jaime y un amigo

Resumiendo, el objetivo se ha cumplido.  Colaboramos con un buen fín.   Por cierto, Pilar operada se recupera.  Objetivo cumplido.

lunes, 2 de febrero de 2015

Compromiso para el domingo


Los Dieztreinta, estarán este domingo apoyando a los compañeros de Villanueva en esta ruta solidaria.


Por Las Gamitas.






 Hoy desgraciadamente tengo que empezar la crónica con la noticia que recibimos al final de la jornada:
 Atropello de un ciclista en la Avda. de Canovas.
A pesar de esta mala noticia,  tenemos que felicitarnos porque en este caso, tan sólo han sido traumatismos sin importancia los sufridos por el ciclista atropellado.  Esta noticia es lluvia sobre mojado.   Hace poquitos días falleció un compañero de carretera atropellado por un camión.  La experiencia me ha enseñado que estas noticias no sirven para concienciar a los conductores de que deben respetar a los ciclistas que se cruzan en su camino.   Mas bien sirven para alarmar a nuestros familiares, que machaconamente nos repiten una y otra vez que debemos tener cuidado,  que la culpa es nuestra, de los ciclistas, porque vamos por la carretera como locos, en grupos de dos o más, impidiendo el paso a los coches y camiones que tras ir detrás de nosotros, no tienen más remedio que avasallar y tirar por Antequera, esto es pasar por donde pueden, aunque ese pueden sea pasar por encima nuestra. Aunque protestamos y razonamos que lo nuestro es mtb que apenas tocamos carretera, no sirve para nada.  
Buaaaa...  Si, para llorar.


Sí.  A las ocho y media salimos.  Con estas mañanas tan frías, con heladas intensas, no tenemos muchas ganas de correr en exceso.  Así, desde luego no podemos hacer rutas largas.  Salir tarde, llegar temprano, echar la cervecita  y hacer muchos kilómetros. No damos para tanto
Hoy la propuesta pasa por las tres cuestas e ir camino de Medellín. No tenemos demasiada prisa.  Lo cierto es que los resfriados y las gripes han dejado tocada la poca forma que teniamos.  Vamos muy renqueantes.  Primero con el incidente de la mierda de perro y más tarde con la conversación.  El hablar es siempre bueno.  Pero hay días que hablamos y hablamos y no pedaleamos.  Al final de la mañana el cuentakilómetros desmentirá estas palabras.  La ruta que llevamos hoy no es fuerte. Decididamente es muy suave, muy llana.  El único tramo empinado son las tres cuestas.  Cuando esta ruta se hace a ritmo fuerte resultan duras; pero hoy no es el caso. Una vez que las dejamos atrás llegamos a un cruce.   Si giramos a la derecha el camino nos lleva hasta los tubos de Guadamez.  Tenemos la posibilidad de tirar de frente por un camino secundario y es lo que hacemos.  Un poco sin querer y otro poco queriendo el camino nos lleva hasta Las Gamitas.
Para el que no lo sepa Las Gamitas es un poblado dependiente de Guareña.  Unas cuarenta casas, en un principio destinadas a los temporeros que trabajaban en estos campos.  En la actualidad destinadas a segundas residencias de recreo. En este lugar tomamos el avituallamiento.
Pasamos un agradable rato de bromas antes de emprender la marcha camino de Medellín.  En un principio vamos con la intención de subir o bien a las antenas o bien al castillo.  Por el camino, tomamos una ruta un poco más larga de lo debido.  Cuando llegamos a Medellín la hora se nos ha caido encima.   El día no nos dá para subir y además echar la cerveza.  El pueblo habla y decide seguir hasta Don Benito y chiringuito de Ana para buscar la cerveza.

Ruta de hoy grabada con el Wikiloc






































lunes, 12 de enero de 2015

Camino de Las Carboneras, 11 de enero.





No dejes que termine el día,
sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz,
sin haber aumentado tus sueños.
 Walt Whitman

Me gusta empezar las crónicas con citas celebres de grandes personajes.   Creo que sirven para reforzar el mensaje que quiero transmitir.  A mí,  que no tengo su inteligencia y capacidad me parece, que al conjurar su palabras como si fueran encantamientos, desaparecen obstáculos que ignorantes y mal pensadores hacen crecer para estorbar  nuestro camino.  La cita de hoy, me la dedicaron en un regalo de Navidad.  Que alguien con veinte años crea que puedes seguir creciendo es una buena noticia.   Yo sinceramente lo creo.  Da igual que tengas cincuenta o sesenta años ;   aún estamos a tiempo de crecer. De leer ese libro abandonado en la estantería, de aprender aquello que siempre soñaste y  que  dejaste de lado por  obligaciones familiares. ¿ Y por que no?  De dedicar algo  de tiempo a realizar algún tipo de deporte, no por vivir más años o tener un físico privilegiado o  bien como dicen ahora por "postureo", tan sólo por el placer de hacer una actividad física en la que disfrutas como un niño chapoteando en un charco.
Este domingo que  salió un domingo más de estos que llevo describiendo en las últimas rutas:  Frío, más frío y tal y tal... más de lo mismo.  Yo creo que por este motivo, no he tenido motivación para hacer más fotografías, como me reprochaba Eugenio:
- Pepe hoy has hecho pocas fotografías.
- Tienes razón Eugenio, le contesto,  hoy no he estado motivado. 
Debe ser que como dice la ciencia de la reflexoterapia, todos los órganos tienen su reflejo en un punto en los pies.  Hoy por culpa de las prisas, olvide los cubrebotas.  ¿Resultado?  Los pies fríos, muy fríos.  ¿Resultado?  Al enfriarse los pies, la parte que controla la motivación de las fotografías en el cerebro se ha ido al carajo(1)
Desde temprano, ya íbamos hablando mientras pedaleábamos, y es verdad que estaba más preocupado por la conversación que por hacer fotos.
Hoy el tema de la mañana fue la salud y el ciclismo,  los niveles de pulso entre los cuales debemos movernos para no hacer sufrir el corazón.  Estamos de acuerdo en la regla principal para calcular el ritmo de cada uno.  La cifra de 220 a la que hay que restar la edad.  El resultado serán las ppm(2) que no debes sobrepasar bajo ninguna circunstancia en tus rutas.
Si aún se restar, el resultado para mí serán de 169 ppm. de  máximas.
Durante los primeros kilómetros en la ruta de hoy entre el frío y lo que habla la peña, no vamos ni a 120 ppm.  Justo y Jesús se quedan atrás, muy atrás, no porque vayan mal; sino porque van comentando hasta el color de la trócola de la moto.  ¡Lo que hablan!, y para que yo me queje...
Vamos camino de la puerta de la Pajosa, el terreno por el que vamos no puedo decir que es bonito.   Barbecho arado, barbecho sin arar y algunos olivos.  Es al llegar al buche, cuando empieza la ruta a tomar interés y color.  El ritmo todavía es suave pero el grupo se estira.  Al llegar a la cuesta  que gira a la izquierda, cerca ya de las carboneras, Eugenio y yo probamos la teoría de las pulsaciones.  Ponemos un ritmo gracioso en la subida.  Aquí lo mejor es meter la cabeza entre las piernas, concentrarse en el pedaleo y no mirar nunca el final de la cuesta.  Sí vamos pendientes de las pulsaciones.  Al llegar arriba preguntamos:
-¿Cuanto de máxima?
-Yo 170, me contesta. Muy bien.
-Yo pasé hasta los 176, 177, mmmmmmm.
-Pues bastante más de lo que debías.
-Si,  me he pasado.  No debería, pero si tengo que ir pendiente de no pasarme de pulsaciones y parar, cuando como hoy sobrepase pulsaciones en una cuesta, posiblemente no saldría con la bicicleta.  Ya comento un poco más arriba en esta entrada, que esto de la bici no lo hago por salud.  Por si acaso, voy recomendando a todos el Alpify, el programa de rescate del 112, porsi...  Hay que ser precavido.

Al finalizar la cuesta nos agrupamos y seguimos dirección a las Carboneras. 




 Llegamos hasta el cruce con el camino que lleva hasta la puerta de la Reserva. Paramos, y hago las primeras fotos de la mañana.  Como vareéis, nada para lo que estamos acostumbrados.
Tomamos el camino de la derecha.  Por aquí el terreno es espectacular.  El camino forestal por el que circulamos, parece una carretera.  La inclinación del camino parece fuerte, ¿Efecto óptico?,  pero vamos pedaleando rápido sin dificultad. Ya se han incorporado Justo, Jesús, Miguel al picadero y va tirando uno u otro alternativamente alegrando el ritmo.
 En este cruce todavía no estamos en Las Carbonera, tomamos el aperitivo.  Tenemos una bonita vista sobre: la Sierra de Ortigas que da sus aromas, el pueblo extremeño de Don Benito al fondo, su gran corazón.




Hacemos cima en las Carboneras.  A partir de aquí, es mejor dejar a los bajadores "pro"  Justo, Jesús, Miguel y Eugenio delante.  En la bajada  hasta la puerta de La Pajosa, se lanzan de forma suicida.  Los flojos damos paso y vemos con envidia como vuelan sin miedo  por este cascajal  repleto de pedruscos enormes, cuchichos y jara a derecha e izquierda.  Ya iremos aprendiendo nosotros a bajar mejor o ellos a bajar con más prudencia o ambas cosas.  Al llegar abajo y agruparnos, pregunta el grupo:
-¿Y ahora?
-Y ahora na, nos vamos.
Nos queda un largo camino aún.   Las piernas del grupo hoy van de maravilla.  Subimos presto el Buche y llegamos donde Ana.
Eugenio hoy más motivado que yo, hace las fotografías de la chacina, las cervezas y los "chorizos" sentados y posando en la foto.




 (1) Esta teoría sobre la reflexoterapia por frío, no tiene ninguna base científica real.  Por lo menos que yo conozca.  Pero... ¿Quien sabe?.
 (2)Pulsaciones por minuto


Crónica: Pepeagua