martes, 25 de marzo de 2014

De Santa Natalia Al Helipuerto. Domingo, 23 de Marzo





Matanza  por el Wattsapp me pregunta:
-¿Pepe has puesto la crónica?
-No, no… esta semana va despacio. El partido del siglo de todos los años tiene la culpa.
Mientras pienso en escribir la crónica de la ruta escucho a Fito  que me va soplando:

Puedo escribir y no disimular
es la ventaja de irse haciendo viejo
no tengo nada para impresionar
ni por fuera ni por dentro.

Es cierto. Hay canciones que nacen donde la poesía.  Allí dónde  si engañas a alguien es a ti mismo. Para ver sus brotes tiernos tienes que mirar con atención y hacer caso de estos versos de Fito:  escribir pero no disimular, vivir pero no intentar impresionar simulando lo que no eres.
No voy a decir aquello de: poesía eres tú.  Pero sí que todos nacemos con la poesía en nuestro interior. Ahora para sentirla, tan sólo necesito unas gafas,  un  maillot abrigado, culotte, si usado mejor, tomar la bicicleta y perder el miedo a volar por los caminos.

Qué te voy a decir
si yo acabo de llegar
si esto es como el mar
quien conoce alguna esquina.

Acabamos de llegar a este apasionante mundo de la mtb y  podemos contar tanto… y tantas experiencias.

No voy a sentirme mal
si algo no me sale bien
he aprendido a derrapar
y a chocar con la pared
que la vida se nos va
como el humo de ese tren
como un beso en un portal
antes de que cuente diez.


Antes de que cuente Dieztreinta, añado.

Al recorrer los senderos y veredas de nuestra tierra, de mi interior brota esa poesía que llevo, que todos llevamos dentro a borbotones y soy feliz, somos felices.


Con el fin de sumar nuevas historias con las que atormentar a nuestras parientas a nuestros parientes, en fin,  a todos los que nos escuchan con paciencia asintiendo con supuesto interés mientras repasan mentalmente la lista de la compra, este domingo ya primaveral aunque muy frío, aquestos caretos tan apuestos y arrogantes huyen de la monotonía y buscan nuevas emociones.


José Antonio, Antonio Angel, Pepe, Miguel, Justo, Victor, Manu, Malpica, Pedro



Los dieztreinta al completo o casi, llevamos varios domingos que no llegamos ni a unotreinta . Tan sólo echamos a faltar a Pedro culebra y a Chus. Hoy nos juntamos y proponemos:
 1º.-¿Pajosa?
-muy largo.
 2º.-¿Trialeras sólo?
-muy corto.
3º.-¿ La cerveza solo?
-¡hombre no!
4º.- Pues improvisación.
 -Eso sí.
- Antonio no conoce Santa Natalia.
- Pues Santa Natalia y después como está  de camino en la ruta el Helipuerto, que hace tiempo que no lo visitamos.
Es una gozada ir con un grupo tan numeroso.  Vas subiendo y bajando, hablando con uno y con otro.   Para más Inri cuando viene matanza se nota. Junto a Justo forma una pareja de animadores extraordinarios que revolucionan el corral.  Los demás no es que seamos serios, pero no tenemos ese punto de cabras locas.
Los primeros kilómetros camino de Santa Natalia lo tomamos con tranquilidad, ya habrá tiempo para apretarse.  Aunque tranquilos, en la subida hacia El Buche sudamos.  Picón y Antonio van por delante, muy por delante.  Tienen deberes y a la Dieztreinta tienen que estar en casa.  ¿Os suena?

Llegamos a las cataratas.  Picón y Antonio nos abandonan rápido.  No  les da tiempo ni de la foto oficial.  De todas formas las fotos oficiales que hacemos en la Catarata no salen muy católicas.  El trípode en forma de piedra no cumple bien esta mañana.






Jose Antonio Moreno


Angel



Nos reponemos con los higos.  Los higos secos son nuestra principal fuente de reposición de energía. Creo que la mitad de los higos de Almoharín nos los comemos nosotros.  Excepto Miguel.   El dice  que necesita algo con fundamento, no  los higos o el pienso seco de las barritas de cereales.  No se trae un bocadillo de chorizo por vergüenza.  En cambio, se atiborra de cruasanes de chocolate. De momento le va bien.  Cada maestrillo tiene….
Después de pasar un buen rato disfrutando del paisaje reanudamos camino.


 El helipuerto.

Este punto es un alto estratégico en la zona.  Desde  aquí se puede divisar varios kilómetros a la redonda. En verano es donde se sitúa un retén contraincendios. Tienen acondicionado un sombraje típico.  El nombre le viene de un claro señalizado  para que aterricen los helicópteros si fuera necesario.  Lo que le da la utilidad para el retén le da la dureza que buscamos.  En sus cuestas encuentras todo lo bonito que existe en las rutas de montaña. Al llegar a la Merchana e iniciar la subida planteamos una variante. Nunca hemos subido por los cortafuegos.  Hoy puede ser un gran día… José Antonio, Ángel, Justo y yo tomamos este camino mientras el resto siguen por la subida tradicional, no exenta de dureza.


Subida al Helipuerto por cortafuegos

Posiblemente esta cuesta tenga la misma pendiente que los Guzmanes pero la cantidad de piedras sueltas y grandes pedruscos, la hacen muchísimo más dura y más técnica.  No tenemos más remedio que poner pie a tierra, hasta que a duras penas y con dificultad logramos montar de nuevo, ya si, sin parar hasta el helipuerto.  Nos hacemos un firme propósito,  la próxima vez que vengamos aquí, tenemos que subir de una vez.


Segunda parte de la subida vista desde el Helipuerto


Arriba nos encontramos con un amigo de Justo. ¡Como no!.  Es imposible ir a algún sitio  y no encontrarse con un amigo de Justo.  Este se llama Alfredo y está de caza fotográfica.  Nos hace esta foto.



Después de otro momento higos, iniciamos la bajada.  “La bajada”. ¿Quién dice que bajar es lo fácil?  Una bajada como está repleta de piedras sueltas, muy pendiente con curvas cerradas te pone a prueba.   Es imposible no tener miedo.  Como dice mi primo: "Solo los tontos no tienen miedo". Es cuestión de aprender. Mucha técnica y aún a 60 por hora ser tú el que controla la bicicleta y no al reves.



Puerta acceso a la subida al Helipuerto al fondo la Cueva la Merchana

¡De regreso  otra vez con el aire en contra!  Vayas  donde vayas cuando vuelves siempre tienes el aire en contra.
En el buche nos encontramos con otra peña, hablamos un rato y nos hacemos una foto que se mete en algún lugar desconocido de la cámara.  De nuevo cada grupo por su lado  para  exprimir las últimas gotas de energía de las piernas camino de la salida de Las Cruces


El Buche


El Buche






El Buche


Subida al Buche




Siempre es buen momento para una foto


Poco a poco vamos llegando










Por fin abrió el local para tomar el botellón a la llegada.  Aunque no tiene las mesas aún en la terraza nos apañamos como se ve en la foto.  La chica que lo abrió se hace una simpática foto cogiendo a Pedro.   La semana que viene cojo a otro, avisa.


 Nunca le pregunte a Antonio porque le llamaban matanza.   Viendo esta foto creo que no hace falta ninguna pregunta tonta.

El choricito isotónico

Los que quedamos nos sentamos como de romeria en el suelo con la cervecita, el chorizo y las bromas.






Esto sí ha sido un buen domingo.

Cronica por Pp@gu@




lunes, 10 de marzo de 2014

XI RUTA BTT EXTREMA PUERTO DE LA CABRA



Este es el cartel con el que bailamos hoy.  Hay una palabra que define la ruta acertadamente y destaca en el cartel: "extrema".  Si alguien se pregunta si esta palabra está bien puesta en el cartel o por el contrario es un mero reclamo para atraer a los masoquistas de la mtb, les tengo que decir que sí.  Incluso pienso que se quedaron cortos. Muy cortos. Y la dureza de la ruta muy laaaargaaa.
Tan sólo  nos inscribimos, de los Dieztreinta digo, Miguel y yo. El resto, una parte de obligaciones familiares, otra de imposibilidad por trabajo o por baja forma les impide venir. De cualquier forma no por eso dejamos de estar como en familia.  Los Ruteros fueron el club participante con mas inscritos y con ellos salimos Domingo sí y jueves tambien. Tampoco puedo olvidar que gracias a ellos pudimos formalizar la ficha federativa, y así constamos en ella.  Oficialmente participamos como Ruteros, aunque despues nuestro corazón es de los Dieztreinta.
La crónica de la ruta, la empezamos en el campo de futbol de Quintana de la Serena.



Nos recibe un hervidero de gentes. De Don Benito,muchísimos, los Ruteros ya mencionados, Los perdíos, a las once en casa y mas que ahora no recuerdo.  Vienen de todas partes de Extremadura hasta completar mas de 170 participantes.
 Los preparativos de la equipación es nuestra primera urgencia.  Preparar las bicis, los zapatos...
Con la ropa tenemos el primer dilema.  Como siempre hay dos tendencias, aquellos que van de corto y tan sólo con un maillot y otros como nosotros, que nos ponemos hasta la chaqueta térmica de invierno.  Dudamos.  Al final nos decidimos por algo intermedio, un maillot de manga corta y cortavientos.  La ruta nos dará la razón.  La salida hasta la salida es neutralizada desde el campo de futbol.








Por fín salimos.  En este punto me acuerdo de que habia llevado dos pares de guantes y que con el cambio de ropa de última hora los olvidé en el coche   No es momento para volver. Joeerrr.... Pero bueno, hoy por hache o por que no hizo demasiado frío tampoco me acorde despues.
Los primeros kilómetros se hacen a buen ritmo, estamos llaneando y el grupo se estira.  No podemos olvidar que es una prueba libre, no neutralizada, y que algunos de los participantes van a competirla.  No me parece mal. La primera gracia la vemos desde lejos

                                                                                         Foto de Joaquin Viera
La subida es tremenda.  Los primeros pies a tierra se producen.  En ocasiones por muy bien que vayas se forma un tapón  que te obliga a parar.  Despues es muy complicado inciar la marcha con esta pendiente.  Miguel y yo la tomamos con tranquilidad pero no paramos.  Hicimos bien en tomarla con filosofía. Visto lo vivido más tarde.  A partir de aquí no tenemos excesiva dureza  y llegamos bien hasta la caseta de la Cabra, donde tenemos la sorpresa siguiente

Pepe,Angel, Malpica, Victor y Miguel por orden en la fotografía
Tan solo tres han quedado esta mañana para salir de ruta, vienen subiendo desde el helipuerto. Buena ruta.  Nos tomamos el avituallamiento  con ellos y con pena los dejamos  para continuar con la nuestra. Llevamos unos 20 kms y nuestro siguiente paso es la cuesta del infierno.  Vamos comentando la dureza de esta cuesta en la bajada por el camino del helipuerto. Cuando por fín llegamos, la cuesta no nos decepciona.  Durísima, larga y con vueltas que impiden ver el final.  Cuando crees que en el siguiente recodo va a terminar todavía se empina un poco más. Por fín llegas al cemento y como premio la subida hasta el mirador de la cabra. A estas alturas se hace realmente duro.  Arriba el reposo del guerrero y unos bocadillos con fotos nos animan y hacen olvidar el dolor de espalda y piernas.







Buen avituallamiento. Llevamos unos treinta kms. Si sale la cuenta, quedan 20.  Bajamos y nos mezclamos con un grupo de Berlanga, siguiendo la estela de los ruteros.
-Hey vosotros:  Si habeis pensado que lo duro se ha acabado con el mirador estáis equivocados.
 Tenemos un buena bajada.  Pero como comprobamos, despues de una gran bajada, lo siguiente es una gran subida.   Tengo en la cabeza una fotografía no realizada en la que decenas de mtb  subimos  en fila con el molinete puesto por un camino en el que sólo se puede ir por un estrecho carril. La serpiente multicolor mezclada con el verde jara.  Una pena las fotos perdidas. Como la canción de los besos,  ¿dónde van las fotos que no hacemos. En algún momento en nuestro futuro, tendremos un chispazo  y esta fotos no realizadas iluminarán nuestra gris existencia.
 La ruta no deja respiro alguno, no hacemos más que bajar y subir.  Vamos comentando que aún  queda  de duro duro la cuesta que pasamos al principio y que tenemos que desandar.  Nos equivocamos de nuevo, como tantas veces hoy. Antes de llegar a esta tenemos otras dos durisimas donde la gente se tira de la bici ya molidos.  Nosotros aguantamos como jabatos sin bajarnos en ninguna de ellas, pero....
 El pero, es una cuesta escondida que nos asalta tras una bajada a mano derecha.  Lo primero que vemos es una procesión de mtb subiendo a pie y a duras penas. Tengo que decir que lo intentamos.  No fuimos capaces.  Entre la cantidad de gente en el camino que no dejaba pasar y el cansancio ponemos pie a tierra.   Es muy duro en estas condiciones mantenerse en la bici cuando todo tu cuerpo: los pulmones, las piernas, la espalda y el alma, no hacen más que rogarte un respiro. Echamos pie a tierra a mitad de cuesta y nos sentimos por un momento derrotados.
Pero la derrota en una ruta como está, tan sólo es definitiva con el abandono y nosotros estamos muy lejos de abandonar.  Tenemos otra bajada espectacular y peligrosa,  hay un grupo de chicas animando.  Esto eleva la peligrosidad natural de la cuesta.  En lugar de frenar con sensatez, los aplausos y gritos de animo hacen que  sueltes frenos y vueles sobre el pedregal.  Eso si, la adrenalina casi te asfisia y cuando termina la cuesta y llegas a terreno seguro, no sabes si reir o llorar.

Hemos terminado el terreno escarpado y pensamos que  lo siguiente es el paseo triunfal hasta la meta. Mmmmm.   No acertamos.  El aire toca ahora. Vamos con las ganas de llegar y apretamos y sacamos de los musculos la ultima reserva de glucogeno que les queda.  LLegamos satisfechos pero muy cansados. Muy cansados pero satisfechos.
Despues del avituallamiento, la ducha, la cervecita, la convivencia en el restaurante de la piscina con la comida.  Lo pasamos bien.  Los premios a Los Ruteros por ser el Club más numeroso, el premio a Joaquin por ser el llegado a meta de más edad.  Los sorteos premian a varios Ruteros  de los que pongo fotos. También las fotos que me pasa Joaquín de la comida.
Antes de venirnos felicitamos a los organizadores de la Ruta. Lo han hecho realmente bien.
Por supuesto que la dureza de la Ruta no va a hacer que el año próximo desistamos de participar.  Más bien lo contrario.  No se me va de la cabeza la cuesta  en la que puse pié a tierra.  El año próximo....


















                                                                                                                                                                   Cronica por Pp@gu@



martes, 4 de marzo de 2014

El viento que nos lleva. Domingo 2 de Febrero de 2014

Hay días que parecen noches. Este domingo amaneció oscuro,  triste.  En alguna ocasión afirmé que lo peor que nos puede pasar desde el punto de vista meteorológico  es la lluvia.  Me equivoqué.  Lo peor, pero mucho peor, es el viento.  Esta mañana tuvimos de eso. 
- Amenaza de  lluvia: deserciones.
- Día frío: más deserciones.
- Mucho viento: No aparece ni el tato.
 Tan sólo cinco tarados, con perdón, que ignorando  lo que sería razonable, esto es quedarse en casa al socuello de la colcha calentita y la disciplina de la señora salen a respirar.  Miguel, Justo, José Manuel, Antonio y  Pepe dicen que se llaman. 

José Antonio hoy salía con los ruteros.  Necesitaba llegar temprano y nos abandona con Mane. Mmmmmmm…..  En algún lugar cerca de La Cabra nos cruzaremos después sin vernos.   
Esta foto muestra los cinco valientes de los que hablaba.
Entramos en el desarrollo de la película de hoy. ¿Por qué ver la ruta como una película? Al recordarla y describirla eso me parece que fue.  Un tanto irreal ya con la ducha y sin las calas: Con su guión, sus protagonistas, sus decorados…
Hoy el guión lo propone Picón.  Nos vuelve a engañar como hace quince días cuando nos metió por el barrizal.  Hoy nos pone como objetivo el llegar a la Cueva del Ciervo.  Esta cueva se encuentra más allá del puerto de la Cabra.  No hay que llegar hasta el mirador, pero se pasa rozando.  Con lo que ello supone de cuestas y derivados. 
La sierra de Ortigas se esconde en las nubes

Para empezar tomamos el camino de Don Lorenzo hasta la Reja del km 10. Giramos en dirección a Cabeza Redonda, nos olvidamos de los caminos  y nos zambullimos en las veredas campo a través. Esta parte de la ruta es preciosa. Estamos metidos  entre sierras, rodeados de encinas que nos protegen del viento.  Nos olvidamos del asco de día y disfrutamos  de un recorrido duro.   En este punto tenemos el primer contratiempo.  
  En invierno los abrojos no han nacido, pero en  los pedregales por los que volamos no hacen falta.  Arreglamos con alguna dificultad el primer pinchazo y seguimos dirección de la Cabra.  En esta parte empezamos a disfrutar del viento en contra, frenados por una buena ración de barro rojo.  Gracias a Dios este tipo de terreno no dura mucho.   Nos agrupamos.
- Por favor cerrarme las puertas para que no se escapen los animales, dice el pastor.
- Claro hombre, siempre lo hacemos.
Alguien grita: Albarillos con Jormigas.  En un principio no caigo.  Pero al ver la primera cuesta de  frente entiendo.  Tranquilidad y buenos alimentos, pienso para dentro.  Hoy no es buen día para los piques.  Hundimos los ojos en las piedras mientras subimos.  Llegamos  al camino de la Cabra en lugar de girar en su busca seguimos por el cortafuegos.  Tenemos unos tramos de subida terrible antes de parar y volver a agruparnos.












  En este punto Migue que ya venía refunfuñando, protesta abiertamente:
-Yo no vuelvo a salir contigo si no me haces un plano.  Eso de no saber dónde voy no me gusta.
Seguimos en dirección a la cueva y llegamos al punto más alto de la ruta. Desde aquí podemos ver la cueva.  Para llegar a ella tendríamos que subir a pie, campo a través unos quinientos metros.  Lo dejamos.  Preferimos seguir con la bici.  Empezamos la bajada.  En esta bajada se nos ponen los pelos de punta.  Por lo menos a mí.  En un punto tiro de frenos al llegar a una curva y me adelanta por la derecha Justo a volando.  Unos metros más abajo tiene que parar.  El segundo pinchazo de la mañana.  Miguel dice:
-          Lo raro no es que se pinchen, lo que no entiendo es como no se destrozan por este
Terreno.

Esta bajada es  terrible. En la foto no se aprecian con claridad las cuchillas en forma de piedras.

 
Volvemos a tener dificultades con la rueda de Justo.  El sistema no lo conocemos lo suficiente. Hasta que no llega Picón, no logramos liberar la rueda para arreglarla.
Esta situación me hace reflexionar que tenemos tanto por aprender.  Rutas, trucos, reparaciones, miedos.  Tenemos que hablar y escuchar los consejos de aquellos que llevan años pateando estos caminos. 
Seguimos con dificultad.  Justo de nuevo pierde un tornillo… de la cala.  Pepe el impermeable enredado en la rueda de atrás.  El camino se vuelve agrio, triste.   Dejamos la sierra.  Dirección oeste, esto es contra el viento cada vez más fuerte. B ajamos en dirección a La Antigua, donde llegamos no sin disfrutar del, “no hay dos sin tres”, pinchazos.  Esta vez Picón.  Es curioso que el que pincha, además de sufrir el pinchazo, siente culpabilidad por retrasar el desarrollo de la marcha.  Sólo le falta decir.
-Seguid, seguid, dejadme tirado como un perro.

Pero todavía no he visto a mtb que actué así. Mientras reparamos pensamos.  El aire es terrible.
-Podríamos bajar por las trialeras, con el fin de evitar el viento que nos dará más fuerte si tiramos por La Haba. 
Eso hacemos.   Disfrutamos de las trialeras a pesar del cansancio que empieza a hacer mella. Llegamos a la Pared y seguimos por trialeras hasta la Reja del Km 10. Llegado a este punto empieza un auténtico calvario.  Agachados, casi tocando el suelo.   Vamos ya con prisa.  Las numerosas incidencias nos han retrasado muchísimo.  Hay alguno que a estas alturas ya ha tenido alguna llamada de atención.  Pero por mucha voluntad que tengamos el aire en contra la vence.  Las piernas no van.  El frío, el aire, el cansancio y las prisas hacen que nos separemos rápidamente sin la efusión y las cervezas de otros domingos.

Hay que estar a las duras y a las más-duras.

Enlace a la ruta del Sport tracker

http://www.sports-tracker.com/#/workout/calabazon/40snam5ilrvdn3bl

                                                                                                                                         Crónica Pp@gu@