martes, 7 de enero de 2014

5 de Enero de 2014. Primera salida del año.

En ocasiones veo cuestas.  Cuestas enormes, interminables.   Unas veces, repletas de piedras grandes, con dientes afiliados, listos para morder nuestras débiles cubiertas. Otras, arenosas, deslizantes, como enceradas, empujándonos hacia atrás traicioneras. Y siempre, durísimas, agónicas, probando nuestra entereza y fortaleza de carácter.  Parece un contrasentido, pero cuando más se disfrutan las cuestas es en sus últimos metros, cuándo se están acabando. Como si comieras un gran pastel de Silva al que sólo le queda una migaja y este trocito te lo metieras despacio en la boca para saborearlo  lentamente. Hoy viví un segundo en el que no sabía bien, si soñaba una de estas cuestas, o era una pesadilla-realidad de una dureza increíble.
En realidad aún estamos muy lejos de esta foto y de la cuesta que lleva a este escenario con el que presentamos esta ruta de Reyes.


La historia de hoy la empezamos en la rotonda de la piedra que por lo visto esta flotando.  Aquí nos recibe y saludamos la mañana.  Salimos con la nueva equipación, aunque falten algunos aún por estrenar, es bonito salir todos uniformes elevando el espíritu de equipo.  La ruta a seguir es el primero de los dilemas. Es obligatorio el paso por Los Pinos, en Villanueva. Hemos quedado con Manu en el "Carreful".


 A partir de ahí, tomamos la vía verde. 


 ¿Vía verde?.  Ni hay vía, ni verde, ni na.  En su lugar, un camino estrecho repleto de abandono, zarzas y malas hierbas.
Lumbrera: Preparas una instalación. Saca beneficios electorales de lo bien que lo has hecho. Vendes lo imprescindible de  esta instalación.  Después la  olvidas como se olvida a un galgo al acabar la temporada de caza.

A su pesar llegamos hasta la estación de Rena.  Tras reparar dos pinchazos y hacer uso del servicio, seguimos camino hacia Rena.






Desde esta privilegiada ventana se puede ver a los lejos nuestro objetivo.  Como una hormiga diminuta encima de un montón de trigo, se distingue arriba una caseta.

La subida hasta nuestra lejana hormiga es una hazaña que no puedes describir en su totalidad hasta que no te peleas con sus piedras.   Tan solo puedes hundir tus ojos en el manillar y preocuparte de la próxima mata, el siguiente roto en el terreno y evadirte del dolor de piernas y el horno ardiente en el que se ha convertido tu pecho.
De esta parte no tenemos ya documento gráfico.  Si esceptuamos la fotografía de grupo que hacemos en automático.  Contraseña: 12 segúndos.  Es gracioso ver a un grupo de hombres curtidos en la mtb, contando hasta 12 en lugar de repetir,, patata con boca de pito. 
Desde lo alto podemos ver un paisáje majestuoso.  Dominamos toda La Serena, Las Vegas Altas y mucho más.


Reponemos fuerzas y bajamos. ¿ La bajada?.  uffffffffff.  Otro día hablaremos de las bajadas.  Hoy no tocan.
Tan sólo decir que un diez por Malpica.  La bajada es tremenda; pero aguanta sin bajarse como un jabato.

La propuesta siguiente es rodear la sierra en dirección a Vivares.  Tenemos que encontrar el camino al abandonar Rena.  Nos despistamos y hacemos un tramo de arrozales y frutales a través, con lo que tenemos el primer contacto con el barro.  Decir a todo esto, que el chiriviri hizo acto de presencia hace tiempo, y  nos encontramos navegando en medio de una fina niebla que nos empapa y enfría.
A partir de aquí nos internamos en la sierra camino de Villar de Rena.  Aquí disfrutamos de un tramo fabuloso.


Barro, agua, medios arroyos. A toda pastilla por en medio de los charcos.  Llega el momento de no evitar nada.  De perdidos al río. Al río no, pero sí a los arroyos.

Camino de Vivares a un ritmo muy vivo.  Estamos llaneando y la fina lluvia nos hace apretar el paso.


Por fin llegamos a la carretera y decidimos al tomarla en Ruecas, seguir por ella para llegar lo antes posible.  No hay que olvidar el día que es, y que tenemos familia con la que convivir.
En la gasolinera damos un baño a las bicis y también nos enchufamos con las mangueras.  Tenemos nosotros más barro que las máquinas.  Aquí nos despedimos citandonos para la próxima ruta.

Detalle de la ruta grabada con el sport tracker.




                                                                                                                                                                                                Crónica Pp@gu@

viernes, 3 de enero de 2014

Boletín informativo de la Federación de Ciclismo. Accidentes.

DUDAS Y MITOS DE LOS ACCIDENTES EN BICICLETAS
Una gran parte de las consultas que la sección de seguridad vial recibe tienen su origen en las preguntas que se plantean cuando una persona sufre un accidente. Lo sorpresivo del evento, la ignorancia generalizada de los pasos que se deben seguir y la ausencia de lo que se denomina “cultura del seguro” propicia que, en muchos casos, quedemos totalmente desprotegidos. A lo largo de este informe trataremos de ofrecer una guía clara y sencilla que nos sirva para orientarnos, porque, si bien no hay dos accidentes iguales, no es menos cierto que aprovechar unos conocimientos básicos puede dejar muy bien encauzado el que prospere una reclamación ante el responsable.
Y es que, como decíamos, no existen dos accidentes iguales. Unos son debidos a un atropello en el que interviene un vehículo a motor; otros, por un accidente deportivo en solitario. Puede ser que un compañero ciclista nos haga el afilador, o bien que haya una montonera. Podemos encontrarnos con un bache en la carretera que provoque una caída o con un cruce no vigilado en una competición y por la que asoma un coche… Y no hablemos de las variadas sentencias que los jueces dictan, según cada circunstancia y lo que se haya podido probar en el consiguiente proceso.
Vamos a tratar de sintetizar los casos más comunes o frecuentes y tratar de proponer unas rutinas sencillas pero imprescindibles. No es este artículo lugar para sesudas exposiciones doctrinales o legales, por lo que trataremos de evitar referencias a normativas jurídicas que, seguro, haría que la mayoría de vosotros desista de continuar leyendo. Este artículo está concebido como eminentemente divulgativo, una especia de guía del usuario imprescindible para que, de ocurrir una desgracia, los profesionales del derecho que os defiendan tengan las herramientas imprescindibles para actuar.
ACCIDENTES CAUSADOS POR UN VEHÍCULO A MOTOR: LOS PRIMEROS MOMENTOS.
Imaginad que vamos circulando tranquilamente en bicicleta, por una carretera con un arcén estrecho, como tantas que tenemos la desgracia de padecer. Vamos en solitario, el tráfico es escaso. Súbitamente, sin previo aviso, notamos un fuerte impacto por detrás, salimos despedidos, caemos al suelo. Hemos sufrido un accidente y a partir de este momento comienzan una serie de circunstancias en las que es preciso mantener en la medida de lo posible la calma.
Primero.- Identificar al causante.
Esto que parece una obviedad se convierte muchas veces en el “quid” de la cuestión. Desgraciadamente cada vez más se están dando casos de vehículos que
se dan a la fuga, por lo que se convierte en poco menos que imposible poder hacer responder al causante. Todos hemos experimentado el impulso de levantarnos inmediatamente tras una caída y pretender seguir dando pedales como medida de autodefensa –no ha pasado nada, puedo seguir- Pues bien, debemos cambiar este impulso por el del reflejo de levantar la vista y comprobar que quien nos atropella detiene su vehículo. Esto se dice fácil, pero, salvo pérdida de conocimiento, se puede lograr. La propia adrenalina liberada nos despertará el reflejo de alerta y mitigará momentáneamente las consecuencias del accidente. Si el vehículo se da a la fuga deberéis hacer un esfuerzo extraordinario para recordar el modelo, el color y la matrícula. Con esto ya estarán gran parte de los deberes hechos y la autoridad se encargará de localizar al causante.
Segundo.- No moverse.
Una vez comprobado que el causante del accidente está identificado, supongamos que detiene su vehículo y se interesa por nosotros. Pues bien, la tendencia que decíamos de seguir pedaleando hace que en la inmensa mayoría de los accidentes el ciclista se levante y trate de minimizar el suceso. Salvo lesiones más traumáticas en las que el ciclista pierda el conocimiento o tenga roturas impeditivas, éste suele considerar que todo se queda en un susto. Lo primero que comprueba es que se puede levantar, mira a ver si la bici está bien, y decide proseguir. CRASO ERROR. ¡Cuántas veces ocurre que, tras una primera valoración en la que el ciclista piensa que se trata de un golpe sin importancia, al final las lesiones resultan ser de gravedad!
Por ello, no fiarnos de la primera impresión. Siempre que recibamos un impacto, siempre, hay que llamar a los servicios de emergencias, al 112. Olvidaros del sentimiento de vergüenza, del miedo a que la familia se asuste, a que me tenga que ver un médico, a creer que no ha pasado nada.
Curiosamente existe un mito que conviene eliminar. Los accidentados suelen estar más preocupados por los daños materiales que los daños físicos. Pues bien, las indemnizaciones más voluminosas son consecuencia de las lesiones corporales. Por lo tanto, si bien se puede recuperar el importe de las piezas dañadas, una persona tiene derecho a que se le indemnice por las lesiones corporales.
¿Y por qué llamar siempre al 112?
Cuando hay un accidente en el que se dice que existen heridos –sin entrar a valorar la gravedad- rápidamente se activa un protocolo en el que se manda a una patrulla de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado; Guardia Civil, policías autonómicas o locales, según el tipo de la vía y el lugar del suceso. Pero también se reclama la presencia de asistencias sanitarias.
Es entonces cuando se realiza un atestado en el que se investiga las causas del accidente. Este atestado es pieza esencial probatoria de las causas y responsabilidades del accidente. Por nuestra experiencia, sin la concurrencia del atestado, luego resulta mucho más complicado poder reclamar la indemnización pertinente.
¿Por qué la presencia de la Autoridad?
Porque el atestado elaborado por la Autoridad posee presunción de veracidad. En cambio, si no se investiga el accidente por los Agentes, al final podemos caer con un atropellador “espabilado” que encima diga que el culpable es el ciclista, o también puede ocurrir que el causante niegue los hechos una vez que se haya ido a su casita tan tranquilo. Entonces la compañía de seguros declinará su responsabilidad, y todo habrá sido en vano.
Mentalizaos que las compañías de seguros son máquinas de hacer dinero que, si no aparece en “los papeles” de un modo muy claro la causa del accidente que inculpe al conductor que nos atropella –o bien por atestado o por una declaración firmada por el causante del accidente en el parte amistoso en el que describa fielmente cómo ocurrió el accidente-, la compañía no se responsabilizará. Por eso es imprescindible que llamemos a la autoridad.
El parte amistoso serviría a los efectos probatorios, pero muchas veces los nervios de la situación propician que se rellenen defectuosamente y que, por ello, nuestras “amigas” las aseguradoras no se hagan cargo de la indemnización, No lo dejéis, pues, pasar aunque pueda parecer incómodo llamar al 112.
En el atestado se describe el lugar del accidente, se identifica el sentido de la vía. Se toma declaración a los implicados, y si hay testigos, se les interrogan in situ, con el enorme valor probatorio que ello implica al ser una declaración verdaderamente espontánea y no manipulada a posteriori. Se hace una reconstrucción del accidente, de las condiciones de la vía, y, sobre todo, se hace una valoración final en la que las estadísticas confirman que, cuando un ciclista es víctima de un accidente, la inmensa mayoría de las ocasiones el responsable es el conductor del vehículo a motor.
¿Por qué la presencia de la ambulancia?
En más ocasiones de las que hubiera deseado he tenido la ocasión de defender a ciclistas que vienen a mi despacho tras sufrir un accidente. Me describen que en su momento continuaron su trayecto y que, al llegar a casa y ducharse, fueron sintiendo cómo los dolores se intensificaban, Algunos tardarían incluso varios días en acudir al médico. De este modo fue diagnosticado un síndrome de latigazo cervical. A otros, luxaciones varias; y en los casos más
graves, incluso, fracturas de vértebras. ¡Y habían ido a su casa por su propio “pedal”!
Pues bien. Sistemáticamente, los abogados defensores de las aseguradoras tratan de convencer al juez que las lesiones no son fruto del accidente por el que se reclama, sino que fueron sufridas posteriormente y por causas que nada tienen que ver con su asegurado. ¿Y por qué? Porque dicen que, de haber sufrido esas lesiones que el ciclista manifiesta, no habría éste podido continuar en bicicleta. Y basta comprobar que las fechas del accidente y de la asistencia médica no coinciden como para poder crearle dudas al juez.
La presencia de una ambulancia garantiza que las lesiones que se padecen son debidas al concreto accidente que sufrimos. Y sirven para diagnosticar lo que de verdad resulte consecuencia del impacto. No está de más curarnos en salud aunque realmente las consecuencias al final resultaren haber sido leves.
Pero es que, además, la presencia de una ambulancia será imprescindible para nuestro segundo paso: La acreditación de los daños físicos. Un parte de urgencias, una valoración médica inmediata y una evacuación en ambulancia muchas veces es la prueba de que las consecuencias del accidente existen.
DESPUÉS DEL ACCIDENTE.
Una vez que esté cumplimentado el atestado y el informe de urgencias, es imprescindible pedir la baja laboral, si es que existen molestias o impedimentos reales. La baja laboral que ha de tramitar nuestro médico de familia es un documento imprescindible para poder demostrar que las lesiones revisten cierta gravedad. El propio médico, entonces, derivará hacia el especialista oportuno que nos inicie un tratamiento médico. No nos hagamos los “machotes”, que nadie tiene por qué trabajar estando enfermo.
Además, los días por incapacidad transitoria, o sea, baja laboral, se indemnizan específicamente por la aseguradora del causante.
Y lo que es más relevante: si alguien provoca un accidente, las lesiones padecidas deberán al menos necesitar de un tratamiento médico para que prospere la vía penal contra el causante. ¿Eso qué significa? Que si uno recibe un impacto y no necesita de tratamiento médico, o sea, se cura solo (ni es preciso vigilancia médica, ni puntos de sutura, ni medicamentos, ni rehabilitación) el causante no tendrá responsabilidad penal. Entonces sólo nos quedaría la vía civil, mucho más cara y compleja, lo que implica que si no quiere pagar la aseguradora por las buenas, deberemos demandarla y soportar gastos muy superiores.
Además, por la vía penal nos aseguramos que un doctor médico forense del Juzgado nos examine y que su informe sea, además de gratuito, un documento con valor probatorio pleno. Ese informe es la clave para poder valorar el daño corporal, y las aseguradoras no suelen discutirlos. Sin ese informe, no os quepa la menor duda que tratarán de pagar lo menos posible.
No olvidemos que es imprescindible que denunciemos expresamente al causante del accidente. Hay un plazo de seis meses que, si lo dejamos correr, pasará sin remedio.
Otro mito: Creer que basta que la Guardia Civil acuda al lugar del accidente y cumplimente el atestado para que responda el causante. Pues no basta. Habrá que ir a la Casa Cuartel o comisaría con posterioridad para formular expresa denuncia, o bien al Juzgado del lugar de los hechos para aportar un escrito de denuncia.
He visto, desgraciadamente, bastantes ocasiones en las que las aseguradoras “marean la perdiz” prometiendo un pago, citando al perjudicado para que pase por los servicios médicos de la propia aseguradora, volviéndoles a citar, dejar pasar los meses, mandar una cartita para más citaciones… y pasaron los seis meses para que prescribiera la acción penal. Y mucha gente desiste luego de reclamar por la vía civil (hay un año de plazo para esta última) ante el desembolso que ha de efectuar por los costes procesales que implica esta reclamación civil.
JUICIO.
Una vez que todo se ha desarrollado conforme a las indicaciones que os apuntamos, se os citará para juicio de faltas en calidad de denunciante (salvo casos de gravedad especial que irá por la vía del delito) en la que será imprescindible, aunque no preceptivo, la concurrencia de un profesional del derecho que os defienda. Éste reclamará las cantidades que se ajusten a derecho y presentará las pruebas precisas. Pero, no lo olvidéis, si no seguís los pasos que os indicamos con todo detalle, la labor del abogado será mucho más limitada.
ACCIDENTE DEBIDO AL MAL ESTADO DE LA CARRETERA
Quizás muchos no lo sepan, pero si sufro una caída por culpa de un bache, piedras en el asfalto, una rejilla donde se introduce la rueda, una defectuosa señalización de obras, un escalón lateral en el arcén, etc., ha de responder el titular de la vía. Es lo que se llama responsabilidad patrimonial de las administraciones públicas.
Sin embargo la cosa es un poco más complicada. Primero, porque el procedimiento es más complejo, dado que se debería en todo caso entablar una
reclamación administrativa previa ante el dueño de la carretera (ayuntamiento, diputación, comunidad autónoma, Ministerio de Fomento, en su caso) en el que ya hay que probar que la caída fue consecuencia de un mal estado de la vía o por alguna otra de las que os dábamos ejemplos. Pero, además, es necesario pedir una cantidad concreta en concepto de indemnización.
Esta primera fase previa es realmente compleja, por tratarse de un procedimiento administrativo en toda regla. Es preciso aportar prueba, hacer cálculos de daños materiales y físicos, y hay que tener conocimientos muy técnicos para poder simplemente hacer formular esta reclamación.
Cuando tengáis una caída por este motivo es más preciso si cabe llamar a las asistencias sanitarias y a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Deberéis quedaros en el sitio, y cuando aparezca la Fuerza Pública explicarles con claridad que la causa del accidente es un bache, una rejilla… Pedidles que hagan atestado y que consignen la causa. Que a ser posible tomen las medidas del bache, rejilla, situación del obstáculo… o que expliciten el estado de la vía.
Sin esta prueba deberéis acudir a testigos cualificados, pero muchas veces el desconocimiento hace que nos vayamos del lugar sin obtener la prueba de que la causa del accidente es un mal estado de la vía. Posteriormente, sin esta prueba, el titular de la vía negará sistemáticamente que la caída sea debida a la causa que invocáis. No os penséis que la Administración va a reconocerlo. Se defenderá como todo hijo de vecino. Sin embargo, si la fuerza instructora hace los deberes, os aseguro que la cosa cambia.
Los cálculos indemnizatorios son complejos, y hace falta que un profesional os lo calcule, tanto un perito médico como un jurista. Cuidado, porque si tratamos de hacer el cálculo “a ojo de buen cubero” o lo que me dicte mi capricho, entonces SEGURO que la acción se perderá.
Lo normal –o sea, casi siempre- es que, tras la instrucción del expediente, o bien NIEGUEN el deber de pago, o simplemente no contesten. Tras dictarse resolución negativa, o si transcurren seis meses de “silencio administrativo”, habrá que entenderse la desestimación de la acción, y deberemos en el plazo de dos meses posteriores formular demanda contencioso-administrativa, esto es, deberemos llevar a la administración ante los Tribunales de Justicia, para lo que es preceptivo la concurrencia de abogado y procurador.
ACCIDENTE EN SOLITARIO
Para este tipo de accidente es más imprescindible que nunca tener suscrito un seguro de accidentes. No existirá derecho de reclamación frente a nadie, porque seremos nosotros los únicos responsables. En el mercado hay sociedades médicas que cubrirán los gastos médicos que suframos. Pero las pólizas en todo caso
prevén unas indemnizaciones ridículas en comparación con las cantidades que se pagan si la causa de las lesiones viene por culpa de un tercero.
Y es necesario tener este seguro médico por razones obvias. La Seguridad Social resulta harto lenta e insuficiente, y los tratamientos médicos hacia los deportistas no son precisamente especializados. Cualquier persona que salga habitualmente en bicicleta debería de suscribir un seguro de accidentes con unas coberturas médicas especializadas, porque de lo contrario verá cómo, con mucha suerte, tan sólo le prescriban analgésicos y antiinflamatorios, o bien se le colocará una escayola después de una parca radiografía. Y no es exageración, desgraciadamente.
ACCIDENTES ENTRE CICLISTAS
Esta es una de las grandes lagunas en el conocimiento de los ciclistas. Si causamos un accidente seremos responsables como si lo hubiéramos provocado con un vehículo a motor. Entonces es más que aconsejable que tengamos suscrito un seguro de responsabilidad civil por lo que pudiera ocurrir.
Cuando circulamos por las vías públicas somos conductores de vehículos, por lo que la responsabilidad del accidente y la culpa del mismo serán determinadas conforme a la infracción que la Ley de Seguridad Vial y su Reglamento contemplen.
Hay seguros privados de responsabilidad civil que las diversas compañías venden. El problema es que, para una prima de 60 € tan sólo se suele cubrir un límite de RC de unos 150.000 €. Esto que pudiera parecer una cantidad desorbitada no lo es tanto cuando de indemnizaciones por accidentes graves se trata.
Además ninguna compañía cubrirá accidentes que se causen en una competición o en una marcha cicloturista, que es precisamente cuando más riesgo se corre. Y si descubren que el accidente se produce en una salida oficial de club, tampoco quedará cubierto el siniestro. Ojo con esto, que no es una broma.
El único seguro que cubre esto es el que suscribe toda persona que se federa. Por el hecho de federarse se es beneficiario de un amplio seguro de responsabilidad civil y de un seguro de accidentes obligatorio que cubre los gastos médicos. Esto beneficia a cualquier federado porque así lo disponen las normas legales al quedar amparados por la Mutualidad General Deportiva.
El precio de federarse, además, es irrisorio en comparación con las coberturas y beneficios que se obtienen, porque no existe seguro en el mercado que lo iguale, y desde luego, no hay compañía que cubra los riesgos de la competición o de la participación en marchas.
RESPONSABILIDADES DE LOS CLUBES Y DE LOS ORGANIZADORES DE COMPETICIONES Y MARCHAS
Este asunto de por sí daría para varios capítulos. Baste que se conozca, si sois organizadores, que cualquier accidente que sea debido a la mala organización de una carrera o una marcha será responsabilidad del organizador. Si se organiza una competición las medidas de seguridad requeridas serán muy superiores a las de las marchas, pues siempre estas primeras se celebran con el tráfico cerrado.
Las marchas, por el contrario, transcurren siempre con tráfico abierto, lo que significa que el ciclista es un usuario de las vías que goza de algunos privilegios, pero que no posee el uso exclusivo de la carretera, pero cuidado: Si en la documentación que se entrega al participante el organizador se compromete a cerrar el tráfico en algunos tramos, cualquier accidente que ocurra por no cerrar convenientemente al tráfico ese tramo concreto será responsabilidad del citado organizador, por mucha firma que el participante entregue eximiendo de responsabilidades al organizador. Ampliaremos este tema en un futuro.
También existirá responsabilidad de la Junta Directiva de los clubes ciclistas cuando, en las salidas ordinarias programadas en los calendarios habituales, se decida circular por carreteras que tengan prohibida la circulación a las bicicletas, caso de ocurrir un accidente en aquel tramo.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Una Ruta Maravillosa: "o la última ruta es la mejor"...

Esta es la foto oficial de la ruta de hoy:





La foto esta hecha en el puente viejo de  acceso a La Antigua.  Si la miráis como lo haría un analista de comportamiento, vería parte, una parte importante de la personalidad de los personajes de la película que vamos a rodar hoy.


Para empezar la ruta, hay que decir que los previos no fueron especialmente afortunados.   Dos tendencias filosóficas chocan el sábado:
  -¿Quedamos a las 8:00 o a las 8:30?
La primera predica las bondades de madrugar sin pereza. 
La segunda recomienda aprovechar el máximo tiempo disponible en la cama. 
Al final por mediación de Antonio y en vista de que había tema, se acuerda las 8:20 para salir a las 8:30.  Un punto intermedio que satisface a todo el grupo.

En realidad, una vez que nos encontramos rodando la película real, no empezamos hasta las 9 menos 20.  
En realidad hay otros dos personajes de la película que no son grabados:

El primero y más importante; no por enchufismo, sino por haber salido con nosotros en más ocasiones, es Juan Carlos: Alias Farmacia "En el Wattsapp".  Viene con nosotros hasta el depósito de agua en Magacela. Tiene que llegar temprano y no le queda más remedio que volverse. Perdemos un buen elemento.  Lo que más siento es no haber hecho fotocarnet suya, porque se la merece.  
El segundo es Dani.  Otro Rutero, buen elemento, que había quedado en la Salida y hace con nosotros apenas 3 kms.

La ruta de hoy, estaba casi consensuada.  Casi.

Está claro por las últimas lluvias que no podemos ir en cualquier dirección que nos obligue a pasar por la cuesta del Buche.  Sabido es de las bondades de esta cuesta.  De su barro bermejo y la tendencia a pegarse en las ruedas, haciendo imposible el continuar normalmente con la ruta.

Alguien en algún momento dijo: Magacela-Antigua-Don Benito, ruta cortita que tengo que llegar temprano.

Esa es la propuesta.  El hombre propone y las circunstancias disponen.

Salimos en dirección La Haba por los caminos que nos llevan hasta El Calvario, cuesta importante,  imprescindible si eres mtbman y te gusta disfrutar.

La ruta de los cementerios nos espera.  También nos espera, esperar a Antonio víctima de un apretón fenomenal e inesperado. El que esté libre de apretones que tire el primer papel higiénico.

Decidimos como en otras ocasiones subir por el empedrado Romano.  No voy a repetir las bondades de esta cuesta. En algún momento he dicho que para ser un gran mtbman es imprescindible subir Los Guzmanes y La Cabra.  Esto era antes de conocer esta cuesta. Si además le añades el aliño de subir hasta el castillo por el pueblo....

Hoy no hacemos fotos de grupo en el castillo. Ya las tenemos en otras rutas al mismo punto y hay que innovar.

En cambio:


¿Qué es mejor la doble suspensión, la simple o suspendemos las dos?


 La vista es privilegiada si tienes buena vista y sabes apreciarlo.


Intercambio de pareja en el castillo.  ¡ que despelote!


 Más intercambio.




Dejamos con pena Magacela: 
Su nombre proviene, según la mayor parte de los historiadores, del árabe Umm Gazala, cuyo significado es (Gran Madre o Casa Grande o Segura).1 Según Manuel Terrón Albarrán evolucionó de la siguiente manera: Umm Gazala, Ummagazala, Magazala, Magazela y actualmente escrito "Magacela", aunque por toda la comarca corre esta leyenda:
«...La princesa mora que lo habitaba había comido opíparamente, y hubo de dejar los postres ante el estruendoso aparato de guerra de los cristianos, que ya asomaban por almenas y portillos, dándose muerta a la vez que exclamaba: “Amarga cena, amarga cena para mi”. De ahí vino Malgacena y de ahí pasóse a como la conocemos ...»2
Como no me gusta apropiarme de conocimientos y estudios que no me pertenecen, lo anterior procede de la Wikipedia. No os perdáis el resto en este enlace.  Siempre es bueno conocer la historia de nuestros pueblos

Magacela


El avituallamiento en el castillo, necesario, es aprovechado para descansar y planificar el siguiente capitulo de la película de hoy.
La bajada del castillo es como la subida: espectacular. Así, de espectáculo, espectáculo. Seguimos en dirección a la Ermita de la Antigua.

Al llegar al puente nos hacemos la foto que encabeza esta entrada. Tenemos varios puentes romanos en el curso del río Ortigas.  Una  buena ruta, ya realizada, sería recorrerlos todos en una  sola jornada.  Propuesta para el futuro.
Descanso y decisión:   Trianeras.
Es un desperdicio desperdiciar las trianeras en este tiempo. Bajamos por la trianera de la izquierda.  Si tuviera palabras adecuadas para definir esta experiencia, sería como mínimo con una palabra de 15 silabas. Algo como "supercalifragilisticoespialidoso".  Desgraciadamente no tenemos palabras así aprobadas por la Academia de la Lengua.  Lo más parecido es:  "ojtia tío, que de puta madre".
Llegamos hasta el puente de La Pared, centro y señor de todas nuestras rutas.
En lugar de tomar como en rutas anteriores la trialera de la derecha, optamos por la izquierda, y dentro de la izquierda por la más difícil.  Esto es, evitar el saltar las alambradas y obligados por tanto a saltar peñas, charcos y zarzas.
En este tramos tenemos un pinchazo:

 Mientras los técnicos reparan el pinchazo, la insaciable curiosidad de Maese Pedro encuentra esta piedra con extrañas cavidades y se pregunta y nos preguntamos de su origen y finalidad.  Queda la pregunta en el aire para aquel que quiera iluminar nuestra ignorancia.



Tras reparar el pinchazo y seguir por la trianera, disfrutando viento en popa a toda vela, pasamos por el Molino de Maderas Romero.  Dicen que es el propietario.  No sé.  Por si pongo la foto del Molino.




Una vez pasado este tramo, llegamos como sabéis de anteriores rutas a la verja del km 10.  Este es un punto importante en todas nuestras rutas.  A partir de aquí, siempre se anima el personal en un último esfuerzo previo, al descanso del guerrero en forma de cerveza. Durante este tramo hay que mencionar algún detalle importante:
-Si por un casual,  no os quedara más remedio que pasar sobre un gran charco, y por otro casual a vuestro lado se encontrara  Antonio o Justo,  o peor, dios no lo quiera, los dos a la vez. ! Pararos¡.  Cuando estés pasando tranquilamente por el centro del  charco, pasaran a toda ostia y el agua te llegará hasta los gueb...  Eso sí.  Sin cosas como esta, la vida, y las rutas no serían tan divertidas.


Hoy al llegar a la Salida de las Cruces: 
 Celebración de Cumpleaños.
  Pedro nos ha invitado por su cumpleaños con las cervecitas, choricito, aceitunas y demás.  El demás es una horita de tertulia relajada con una-s cerveza en la mano.

Para terminar la ruta, tenemos el fotocol del día:


Antonio
Suicida, y muchas más definiciones, todas parecidas.
La alegría de la huerta.  Las rutas sin él son medio rutas.





Justo
Caballito.  Según la definición oficial.  Un capullo bonachon  que tiene por bandera defender al más debil. Y meterle caña a su primo.


Pedro
El Padre.   La última incorporación al Wattsapp. La curiosidad en las rutas. La experiencia siempre es buena consejera.


Angel
El primo de mi primo, aunque no es mi primo. Tambien nombrado como el del cuad.


Miguel
El primo o el sobrino, según sea.  No le gustan las cuestas.  Pero cuesta hacer rutas sin él.


Jose Antonio
El fonta.   Se le nota la alegría que le  ha dado Mario.  Siempre alegre.
Imprescindible.


 Jesus
Pareja de hecho de Justo.  Con perdón:  dos pendones inseparables.  Hoy el dentista lo dejo triste.



José María
Formalidad, buen compañero.  Todo lo que puedes esperar de un buen mtb.  Ya empieza a subir enteros bajando.


Jose Antonio Picon
 Siempre en cabeza de ruta.  No era de nuestro grupo.  Pero lo hemos adoptado. No podía ser de otra forma.


Pepe
Ya hablaremos de él en otra ocasión.




Cronica: Pepe

domingo, 22 de diciembre de 2013

Dia del sorteo de Navidad 22 de diciembre.



Sabeis como pienso.  Una imagen vale más que mil palabras.  Con el fín de economizarlas, hoy en día la palabra está muy cara, cuelgo la imagen del grupo que ha salido esta mañana, día en el que se celebra el sorteo de  lotería de navidad. Tan sólo faltan en la foto, dos mtb que se dieron la vuelta a mitad de recorrido con el fín de atender las obligaciones familiares.  Mane uno de ellos.

El punto de encuentro como siempre en la salida de las cruces.  Coincidimos con el grupo de Ramon "el militar", Angelito y demás.  En varias ocasiones hemos coincidido con ellos este año.  Es un grupo con el que rodamos bien.  Tienen más o menos nuestro mismo nivel y forma de ver las rutas.  Habiamos quedado a las ocho y media. Llega  la hora y seguimos esperando. Salimos muy, muy tarde. Al llegar a Ortigas otra parada, pinchazo y tras una impaciente espera por fín nos ponemos.

Hoy la propuesta parte de Mane.
-Podemos ir campo a través por las traseras del nuevo albergue municipal.
Nos parece bien la idea.
Por el camino nos encontramos con este pobre animalito. El cordero enfermo del principito que murio de frío esta noche.  Seguramente al despistarse de su madre.



Al llegar al Albergue municipal saltamos la alambrada.  No sé si se puede andar por esta zona.  Son veredas abiertas por las ovejas.  En un principio soy esceptico sobre la ruta, pero a medida que nos adentramos se van desvaneciendo.  Resulta ser una ruta preciosa.  Trianerando entre las ovejas y saltando las alambradas y los pasos canadienses hechos con mallazo de forjados de obra.  En una de las alambradas tenemos un pequeño incidente que está a punto de acabar con las partes nobles de Antonio.




Queda atrapado en la alambrada y el grupo se las ve y se las desea para liberarle.









Este es el resultado del enganche.

En el recorrido de hoy, hemos podido disfrutar de unas cuestas  y veredas nuevas hasta llegar al cruce. De este cruce seguimos como ya hemos hecho en otras ocasiones en dirección al cruce de más allá. Para llegar a la izquierda en dirección a la Pared. Avituallamiento, foto y trianeras.  A partir de aquí ya notamos el olor de la cerveza que espera y nos hace apretar el paso.  Hoy la cervecita muy bién acompañada por salchichón patatera y buena compañía



Para terminar coloco los diseños que  mandó la china  de nuestras equipaciones.



domingo, 8 de diciembre de 2013

Puente de la Constitución-2ª parte

Con un día de descanso, hoy volvemos a salir.  Como ya paso el Viernes, bien por viajes, bien por el control excesivo de las "caris", malas noches de los niños o por miedo al frío extremo, tan sólo cuatro "dieztreintamtb" nos atrevemos con las 8 de la mañana y la helada sin piedad que sufrimos.  Pedro, Victor, Malpica y Pepe.


 Hoy decidimos seguir la ruta de Los Guzmanes.  Es una subida que a mi particularmente me gusta por la exigencia extrema  de sus pocos doscientros metros.  La subimos, no sin esfuerzo, y nos dirigimos hacia la Cabra.  Propongo subir por el empedrado y  allí nos dirigimos.  Es casi imposible subirlo y no poner pie a tierra en alguna ocasión. Tiene una dificultad técnica tremenda y es de las cuestas que dan caracter.





 Llegamos hasta el descanso de la caseta del puerto de la Cabra. Antes de enfriarnos decidimos subir hasta el mirador y tomar allí el avituallamiento.



Tras unas fotos para dar fé del recorrido realizado:




Lo siguiente es decidir por donde volveremos.  Tomamos el camino de la Merchana.  En el camino sufro un cese temporal en la convivencia entre mi rueda delantera y el suelo.  Resultado caida.  Sin consecuencias, pero caida y mi orgullo queda tocado.  Menos mal que estaba practicamente parado.   A partir de aquí con tranquilidad hasta la Merchana, un kilómetro de carretera y vuelta al camino en dirección a la cuesta del Buche.  Hacia Don Benito evitando cruzar ortigas.  Nos encontramos con Los Miguelitos, Padre e hijo, y a la cervecita.

Cronica  Pepe


Puente de la Constitucion 1ª parte

Esta es la primera de las salidas que hemos tenido  en este puente:




No me referia a este puente sino al vacacional.

La primera salida la hicimos el viernes día 6.  Los integrantes de "dieztreintamtb", no fueron muchos, tan sólo cuatro.  A saber:  Pedro, Antonio, Mario "nueva incorporación", y Pepe.



Quedamos a las ocho,  y como es normal en estos días, el frío en los primeros kilómetros, hace que no sintamos vivos los dedos de las mano,s a pesar de ir bien pertrechados con guantes.  
El recorrido lo planteamos  corto.  Es un día señalado, donde la atención a la familia no puede faltar. Salida puntual.  Camino de Don Lorenzo hasta el km 10 donde pasamos la verja y comenzamos la subida.  Por fín entramos en calor con el rompepiernas y el Sol que a esta altura de la mañana empieza tibiamente a calentar. LLegamos hasta el primer cruce y giramos a la izquierda en dirección a la Cabra.  Llegamos hasta el cruce que llamamos de "más allá", donde giramos en dirección al puente de la pared en una bajada muy técnica.   Llegada a la Pared donde nos reponemos del esfuerzo.  Bajada por trialeras de la derecha hasta cruzar el Ortigas y a Don Benito, cambiando el recorrido y atravesando Doña Blanca.  A la llegada, una-s cervecitas para celebrar el día.  
En cuanto a incidencias: nada.   Por destacar alguna cosa, la tremenda capacidad sociable de Suicida.  Ha parado y saludado a todos los moteros, monteros y resto de personal que se han cruzado en nuestro camino. Que le vamos a hacer, cosas de ser mala persona.

Cronica Pepe